Thursday, August 28, 2008

aún no.

¿Cuándo podré entenderlo todo? Sé que es muy pronto, pero quisiera saber qué quieres de mí. Tenemos tiempo pero te quiero para mí y sé que eres celoso, no querrías que malgaste mis andanzas.

Tus señales son muchas pero no tengo la claridad para entenderlas... ¿acaso debieras hablar fuerte y claro? ¿acaso debe crecer mi espíritu para escucharte? Ayúdame a saber, ayuda a Tu Madre para que me guíe a Ti y me muestres el camino que quieres que siga. 

Hasta ahora sólo entiendo una mitad: me amas y todo lo que haces lo haces por mí, sólo para mí. Todo Tu reino es mío, es para mí. 

Es increíble que te hayas fijado en mí, tan pequeña y tan indigna de Tu consideración. Pero aquí estamos y me llamas al silencio y yo renuncio a mis palabras. ¿Es eso lo que quieres? Sabes que me asombra Tu grandeza y quiero ser Tuya, quiero vivir para Ti y en Ti. Quiero consolarte y darte descanso. Quiero besarte los pies y seguirte a donde quieras. Quiero amarte con todo el corazón que ya te di y perseguirte y entregarme y escucharte. 

Quiero escucharte. 
Eja mater fons amoris,
Me sentire vim doloris
Fac ut tecum lugeam.
Fac ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum,
Ut sibi complaceam.


Sancta mater, istud agas,
Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide.
Tui nati vulnerati
Iam dignati pro me pati,
Poenas mecum divide!


Fac me vere tecum flere,
Crucifixo condolere,
Donec ego vixero.
Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare
In planctu desidero.


Virgo virginum praeclara,
Mihi jam non sis amara,
Fac me tecum plangere.
Fac ut portem Christi mortem,
Passionis eius sortem
Et plagas recolere.


Fac me plagis vulnerari,
Cruce hac inebriari
Ob amorem filii.

Thursday, August 21, 2008

La semana pasada fui a la playa y con una amiga fuimos a caminar por las rocas. Llevamos cada una un libro y nos separamos, para leer tranquilas. Cuando ella me dejó, sentada en una roca en medio de las olas, no quise leer. Quise sentir a Dios. Me quedé ahí por horas, viéndolo mostrarme toda su gracia a través del viento, en las olas, en los árboles, en los pájaros.  Me llamaba, decía que no le temiera y que me abriera a Él, que lo aceptara. Lo sentí dentro mío y estuve en paz, una emoción inexplicable me embargaba y me sentí plena. Quiero estar con Él y no dejarlo, porque sólo en Él me siento completa.